Por lo general, una de las primeras compras tras adquirir una cámara de altas prestaciones (bridge, evil o réflex), son los filtros fotográficos. Bien porque hayas oído hablar de ellos o bien porque quieras experimentar con diferentes efectos en tus capturas.

Por lo general, los filtros se enrroscan en la parte delantera del objetivo, ya que la gran mayoría de objetivos disponen de una rosca para este fin. Esta última varía según el objetivo. Por ejemplo, Nikon suele montar filtros de 52 mm, Canon de 58 mm, Olympus de 58 mm, Sony de 55 mm y Pentax de 52 mm.

A continuación comento un poco por encima la utilidad de unos cuantos filtros.

 

Ultravioleta (UV)

No es casualidad que lo ponga el primero de todos. Este filtro es el típico que hay que poner “sí o sí” a cualquier objetivo. Su función típica es la de protegerlo y no produce ningún efecto. Suele ser el más barato. De todas formas, cuidado con los filtros baratos, ya que de noche tendrás que quitarlos, hacen unos reflejos muy feos en las zonas iluminadas. En cambio, con un filtro de una marca buena como B+W u HOYA podrás utilizarlos siempre.

 

Polarizador

Empieza la magia. Como su nombre indica, este filtro polariza la luz y elimina reflejos de cristales y del agua. Además, en los días que hay sol y cielo abierto, se puede eliminar ese reflejo azulado que impregna todo, con tener cuidado del ángulo de incidencia al sol suficiente.

 

Densidad neutra

“Oscurecedores” me gusta llamarlos a mí. Sirven, por ejemplo, para poder usar aperturas grandes en días de sol. También vienen genial para hacer largas exposiciones durante el día, ya que si no usamos este filtro, saldrá todo “quemado”.

 

Modificador de bokeh

Aquí ya entramos en un filtro que no interfiere ni la calidad cromática ni en la tonalidad. Este filtro modifica el efecto del desenfoque en luces. Es dificil de explicarlo, por lo que la siguiente foto será perfecta para entenderlo.

bokehComo se puede observar, al modificar la entrada de luz al objetivo, los puntos de luz se pueden modificar al gusto de cada cual. Personalmente es un efecto que me atrae mucho.

 

Modificador de balance de blancos

Se fundamentan en un cristal tintado suavemente para reducir el efecto azulado del cielo abierto de día o el anaranjado que producen de noche unas farolas. Con las cámaras digitales no está muy extendido, ya que el balance de blancos se puede modificar posteriormente si guardas las fotos en formato RAW.

 

De colores

Estos filtros tampoco se usan mucho en las digitales, ya que los colores se pueden saturar más o menos a través de software. Antes se usaban mucho en fotografía en blanco y negro, para resaltar más un color.

 

Infrarrojos (IR)

En fotografías curiosas, esta es, sin duda, una candidata a llevarse la palma. Con un filtro IR podremos eliminar todo el espectro visible y dejar pasar solo el ultravioleta al interior de la cámara.

 

Tras estos ejemplos, queda decir que hay que tener cuidado con los objetivos con distancias focales muy cortas en general. Estas lentes abarcan un ángulo visual muy grande, por lo que a veces puede salir el mismo filtro que se haya colocado, creando un efecto de viñeteado bastante feo.

Para resolver esto último, existen filtros muy finos para colocar a este tipo de objetivos.