Me pedí primer, en lo posible, para comprar dos entradas de un concierto tan esperado, una para mi y otra para mi amigo, que tras una nube negra, el flaco de Úbeda ha podido ofrecernos en Donostia-San Sebastián.
Como un SOS bien atendido, nuestro degenerado y mujeriego amigo olvidó y a la vez improvisó un buen número de letras, se involucró una vez más con el público que tanto le esperaba y supo hacer como el que más que la música sirviese para las dos cosas que tiene que servir, para entretener y para calentar el alma y el cuerpo.

Este texto lo escribo dos horas después de amanecer del sueño tras una noche movidita, en la que el anfitrión supo terciar las emociones de los asistentes junto a Olguita Román, Super Pancho Varona, Antonio García de Diego, San Pedrito Marceló, Fernando Diaz, etc… como él dice: La banda del Titanic, que mientras él se hunde los demás siguen tocando.

La tarde malgastó su luego fatuo, bebiendo un buen tazón de chocolate con mi amigo, con unas risas y con unas galletitas que pasaban por allí, esperando ansiosos la hora de abandonar el garito para ir al auditorio, y nos dieron las ocho (más tarde las nueve, las diez y las once), así que nos fuimos a por nuestros bocadillos de calamares, que por cierto: ¡qué buenos estaban!

Los temas tocados fueron:

  • Amo el amor de los marineros
  • Ahora que…
  • Pájaros de Portugal
  • Pie de guerra
  • Calle melancolía
  • Dos horas después
  • Nos sobran los motivos
  • Rubia de la cuarta fila
  • Quién me ha robado el mes de Abril
  • Ahora ya ves (Olga Román)
  • Y sin embargo te quiero (Olga Román)
  • Y sin embargo
  • Canción para la Magdalena
  • Que se llama Soledad
  • Peor para el Sol
  • Contigo
  • Resumiendo
  • Tan joven y tan viejo
  • Esta boca es mía (Pancho Varona)
  • Peces de ciudad
  • Conductores suicidas
  • A la orilla de la chimenea (Antonio García de Diego)
  • Princesa
  • 19 días y 500 noches
  • Noches de boda
  • Y nos dieron las diez

Resumiendo… superando su mala salud de hierro y haciendo el papel de buen cabaretero ha sabido una vez más conseguir que nos sobren los motivos para volver a otro futuro encuentro.