Llegó el momento. Has decidido comprar una cámara digital para las típicas fotos del día a día. ¡Perfecto! Vas a la tienda y… ufff… cuántas opciones, qué varianza de precios… Tranquilo, te daré unos consejos.

 

Presupuesto

Ya no hay cámaras malas. Ninguna. Si tienes claro el presupuesto que tienes para la cámara, perfecto. En todos los rangos de precios hay buenas opciones.

 

Luminosidad del objetivo

Es muy importante para la fotografía del día a día, ya que muchas veces fotografiamos en penumbra, dentro de casa… En todos los objetivos está escrito el valor de la apertura, directamente relacionada con su luminosidad. Viene expresada como “1:2.8-5.9”, por ejemplo. Cuanto menor sea el primer valor será mejor para tomas con poca luz en términos generales (1:2.8 será mejor valor que 1:3.5).

 

Ángulo de visión

La mayoría de fotos que sacamos son a los amigos, a un edificio que nos ha gustado, a un coche… Y muchas veces lo hacemos de cerca. Por eso, un valor que tendremos que tener en cuenta es el campo visual que abarca una cámara. En las tiendas, un valor que suelen escribir en los carteles es la distancia focal. A menos distancia focal, más ángulo de visión. Mi experiencia me dice que una distancia focal de 30mm para abajo ya es un buen valor. Una cámara cuyo cartel reza 24-240mm significa que tiene un ángulo de visión buenísimo, ya que el valor que nos importa es el primero, y está muy por debajo de los 30mm que escribía anteriormente.

 

Zoom óptico

A menos que nos vayamos a dedicar a sacar fotos a toros sin acercarnos o a famosos en plan paparazzis el zoom no tendrá ningún valor trascendental en nuestra decisión. Es más, cuanto más zoom tiene una cámara menos nitidez tienen sus fotografías. Y por lo general suelen tener menos luminosidad.

De hecho, 2 grandes cámaras del mercado son la Leica D-Lux 5 y la Olympus XZ-1. La primera tiene 3.75 aumentos (24-90mm f2.0-3.3) y la segunda tiene 4 (28-112mm f1.8-2.5). Ambas con lentes muy muy luminosas gracias a esto mismo.

 

Procesador de imagen

De nada nos servirá tener una buena óptica si la electrónica de nuestra máquina no está a la altura. El procesador de imagen es el encargado de “pintar” y guardar el archivo JPG tras interpretar y procesar la luz que le está llegando de fuera. Vamos, que los rojos sean rojos, que los verdes sean verdes y los azules, azules. No hay más.

 

Con todo esto tenemos ya una buena base con la que “fisgonear” por las tiendas o por Internet.