Wikipedia es una enciclopedia famosa por su política de edición, en la que todo usuario puede crear, corregir o ampliar cualquier artículo que esta tiene. Hasta hace bien poco he sido un usuario activo, editando y creando multitud de artículos colaborando en el proyecto, pero hay algo que ha cambiado en mí esas ganas de “dar“. En Wikipedia algunas acciones y tareas de mantenimiento están reservadas para una clase especial de usuarios, los bibliotecarios. Este tipo de usuarios son capaces de, entre otras:

  • Borrar páginas.
  • Ver y restaurar páginas borradas.
  • Bloquear usuarios e IP anónimas.
  • Editar en páginas protegidas o bloqueadas.
  • Revertir páginas rápidamente.

El caso es que, el otro día, una gota colmó el vaso de mi paciencia. Buscando información acerca de un famoso arquitecto español, me percaté de que en dicha enciclopedia no existía artículo alguno sobre él. Bien, comencé a investigar, recopilé un montón de información y dí con varias webs que contenían algún que otro dato acerca de su biografía.

Me lancé a crear el artículo, pero como era bastante tarde y debía acostarme, tan sólo terminé una parte del mismo. Para evitar que me lo borrase algún “bibliotecarucho“, cosa que me ha pasado repetidas veces, coloqué un mensaje en la discusión que decía algo así como “Mañana lo termino, hoy me toca ir a dormir ya. Por favor no lo borréis”.

Ya al día siguiente, habiendo pasado no más de 13 horas, me dispuse a continuar la tarea que había comenzado el día anterior. ¡Sorpresa! Un bibliotecario acababa de borrar el mensaje de la discusión porque “Wikipedia no es un lugar para publicar tus pensamientos”. Juas juas, ¿pensamientos? Yo creo que más bien se trataba de un mensaje para informar a los demás de mis intenciones de continuarlo. Le envié un respetuoso mensaje indicándole que revirtiese su borrado, que si no, cualquiera pensaría que ese artículo está abandonado. Tras ello, fui al artículo para terminarlo y ¡sorpresa! Un bibliotecario (otro diferente) borró el artículo por “ser demasiado corto”, pero lo borró del todo, sin opción a ver su historial ni recuperar el texto que con esfuerzo escribí el día anterior.

Obviamente me enfadé mucho, le envié un mensaje al señor aquel pidiendo que por favor volviera a poner mi artículo, me respondió que estaba abandonado y que era demasiado corto, le respondí que dejé una nota aclarando que lo iba a continuar ese día, me respondió que… ¡sí! que no vió ninguna nota, ¡of course! se me olvidaba, aquel bibliotecario del que hablé al principio la borró.

Tras unos cuantos mensajes entre yo y los administradores me dejaron claro que no iban a revertir el borrado, vamos, que me jodiera. Desde entonces Wikipedia se ha convertido para mí en un lugar donde LEER, y no donde colaborar. Menuda organización que tienen montada.

Hasta que no mejoren el gobierno de la web, no pienso volver NI A ESCRIBIR ni A DONAR NADA.