Si eres como yo (de esos que se gastan una fortuna en bebidas deportivas) quizá quieras pensar en hacerte tú mismo las bebidas y ahorrarte un dinerito. Este post está motivado por un artículo de un famoso vendehumos de Internet cuyo nombre no voy a citar (no quiero darle más publicidad). He creado una receta simple y barata que no vaciará tu bolsillo.
Este vendehumos que comento lo hacía todo con miel “cruda” y sal carísima procedente del mar muerto y lagos de Australia. Imaginad mi cara. Yo traigo una alternativa mejor y más barata.
Olvídate de esos ingredientes; aquí tienes lo que necesitarás:
Ingredientes:
- 600 ml de agua del grifo (si es potable en tu area, claro)
- 10 gramos de azúcar (sí, el azúcar normal está bien)
- 1 gramo de sal marina (la marca blanca del supermercado sirve)
Instrucciones:
- Preparación de la base: Llena un recipiente limpio con 600 ml de agua.
- Endulzando la bebida: Agrega 10 gramos de azúcar al agua. No solo proporciona un sabor dulce, sino que también proporciona la glucosa que tu cuerpo necesita durante los entrenamientos. Y aquí tienes la curiosidad: el azúcar común contiene menos fructosa y más glucosa en comparación con la miel, lo que lo convierte en una mejor opción.
- Agregando electrolitos: Ahora, la parte crucial: los electrolitos. Agrega 1 gramo de sal marina a la mezcla. La sal marina contiene sodio, cloruro y minerales como potasio y magnesio, justo lo que tu cuerpo necesita.
- Mezcla bien: Revuelve la mezcla hasta que el azúcar y la sal se hayan disuelto por completo.
- Opcionalmente, añade sabor: Si deseas realzar el sabor, exprime un poco de jugo fresco de limón o naranja.
¿Por qué funciona?
- Barata: Nada de sales del mar muerto ni mieles de 20€ el bote. Azúcar, sal y agua del grifo.
- El azúcar común va bien: Tiene menos fructosa y más glucosa que la miel. Para deporte, eso es mejor.
- Sin mierdas: No lleva conservantes, ni colorantes, ni nada raro.
Pues eso, a hidratarse sin arruinarse.